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BMI Tiene Una Rica Tradición en la Música Latina
BMI es una organización norteamericana de protección de derechos de autor que representa a más de 300.000 letristas y compositores de música y a más de 80.000 editoras de los Estados Unidos y el mundo. La institución recauda los derechos de autor en nombre de los creadores estadounidenses, así como de miles de creadores de otras partes del mundo que han elegido BMI para que los represente en los Estados Unidos. Esos derechos por la “interpretación pública” de un repertorio de más de tres millones de composiciones—incluso transmisiones por radio, televisión por aire y por cable, actuaciones en vivo y difusión de grabaciones de otros usuarios de música tales como restaurantes, comercios minoristas, música telefónica, etc.—se distribuyen posteriormente en forma de regalías a los autores y titulares de derechos de autor que la institución representa.
Su Historia
BMI fue fundada en 1939 como una organización sin fines de lucro para abrir la puerta a la representación de los derechos de autor de letristas y compositores de todo tipo de música, muchos de los cuales no eran elegibles conforme los requisitos de otras organizaciones de este tipo, más antiguas, de los Estados Unidos. BMI ofreció por primera vez representación a compositores de “blues”, jazz, “rhythm and blues”, “gospel”, música folklórica, música “country”, composiciones en español y otros tipos de música de los Estados Unidos. Rápidamente, la organización celebró acuerdos de reciprocidad con otras organizaciones de derechos de autor de todo el mundo.
BMI ha venido representando a compositores y editores latinoamericanos desde sus primeros días, entre ellos a los autores de algunos clásicos de los años 40 como “Tico Tico” y “Bésame Mucho” del prestigioso catálogo musical APRS de peermusic. De acuerdo con las estadísticas de BMI, “Tico Tico” ha sido interpretada en los Estados Unidos más de 1.600.000 veces y “Bésame Mucho” más de dos millones de veces. La canción “Guantanamera”, popularizada en 1967 por la Reina de la Salsa, Celia Cruz, ha sido interpretada más de dos millones de veces en los Estados Unidos.
Los afiliados a organizaciones de derechos de autor como la SACM de México, la SADAIC de la Argentina y la SGAE de España pueden elegir a BMI para que los represente en los Estados Unidos. Los residentes en los Estados Unidos, Puerto Rico y Santo Domingo pueden asociarse directamente a la organización. BMI representa a artistas latinos como Jon Secada, Gloria Estefan, Alvaro Torres (que fue designado “Compositor Latino del Año 1994” por BMI en 1994 y “Co-autor del Año 1995") y Linda Ronstadt. Estefan y el autor Miguel Morejón han sido distinguidos como “Autores Populares BMI del Año” en 1989 y 1994, respectivamente. En 1995, se le concedió un Premio BMI de Música Popular a la canción “Amor Prohibido”, escrita por Pete Astudillo y A. B. Quintanilla III y grabada por la fallecida estrella tejana Selena. Fue la primera vez en la historia reciente que una canción moderna en idioma español figuró entre las primeras de las listas de canciones más populares en la radiodifusión norteamericana.
BMI representa también canciones que han sido grandes éxitos y que pertenecen a artistas o compositores extranjeros afiliados tales como Juan Gabriel, Ricardo Montaner, Los Tigres del Norte, Braulio, José Guadalupe y E. Jiménez, para mencionar sólo a algunos. En 1993, los artistas o compositores representados por BMI ganaron el 100% de los premios Grammy Latinos y el año pasado, la organización felicitó a Israel “Cachao” López por el Grammy al Mejor Album de Música Tropical. En la entrega de los premios Grammy, en febrero de este año, Gloria Estefan, Jon Secada y el fallecido Antonio Carlos Jobim obtuvieron esos codiciados galardones. Además, compositores representados por BMI ganaron más del 60% de los Premios a la Música Tejana de este año y el 61% de los Premios a la Música Latina 1995 de la revista Billboard.
Radio y Televisión
Para asegurar el pago adecuado de las regalías por derechos de autor a todos los titulares de esos derechos, BMI lleva un control anual, denominado “log”, de más de 9.000 estaciones comerciales de radiodifusión, grandes y pequeñas, en todos los Estados Unidos, a las cuales concede licencia para difundir música registrada. Esos “logs”, que se completan en períodos de tres días de control, se incorporan luego al banco electrónico de datos de BMI, lo que crea un muestreo anual con datos acerca de más de 400.000 horas de radiodifusión. Las estaciones seleccionadas por una firma independiente de contabilidad para ser verificadas en cada período de control están cuidadosamente equilibradas de tal manera que sean representativas de todas las estaciones existentes en los Estados Unidos. Nadie en BMI sabe qué estaciones están siendo controladas para obtener de ellas la información de los “logs”. Esos controles, y su recepción oportuna y precisa por parte de BMI, forman la base para el pago de las regalías a los titulares de derechos de autor.
Las interpretaciones musicales en la televisión norteamericana, que se producen en más de 1.000 estaciones de difusión a tiempo completo y docenas de servicios de programación de televisión por cable, se determinan mediante acuerdos de BMI con los proveedores de información de bancos de datos acerca de la programación de televisión y mediante las llamadas “hojas de cuñas musicales” que presentan los productores de programación original. Cada trimestre del año, se controlan aproximadamente dos millones de interpretaciones en espectáculos individuales y películas, lo que da un total anual de más de seis millones de horas de programación.
En el mercado de televisión latina, BMI ha adoptado una estrategia ligeramente diferente, para asegurar un pago adecuado a sus afiliados. El Departamento Latino de BMI, que se encuentra en la sede de BMI en Nueva York, ha creado un programa que abarca la grabación en video de programas musicales de variedades y especiales transmitidos por las estaciones de las cadenas Telemundo y Univisión. Esos videos son analizados luego por un especialista de BMI en música latina que determina cuáles son los temas musicales para los cuales posee licencias BMI. Ello, en realidad, crea una especie de “hoja de cuñas musicales” de la casa, que asegura el pago adecuado y coherente de las regalías por interpretaciones.
BMI no sólo da licencias a prácticamente todas las estaciones comerciales de radio, de televisión por aire, de redes de cable y a más de 1.000 estaciones de radio y televisión no comerciales (incluyendo aproximadamente 30.000 horas de radiodifusión en emisoras de radio universitarias) en todos los Estados Unidos, sino que también da licencias a más de 100.000 usuarios locales de música, entre ellos grandes centros comerciales, centros de gimnasia y aerobismo, restaurantes, clubes nocturnos, hoteles, empresas de aviación comercial, salas y promotores de conciertos, fonógrafos públicos, hospitales, oficinas comerciales y reuniones o convenciones de negocios. BMI también recibe información acerca de la difusión de miles de horas de música de empresas de servicios de música programada tales como Muzak, Audio Environments y Ponce (de música latina) en Puerto Rico.
Distribución de Regalias
La distribución de regalías de BMI ha crecido de manera espectacular en los últimos años, a medida que el tamaño y la calidad del repertorio han aumentado. BMI ha negociado con éxito aumentos progresivos de pagos de regalías con los programadores de televisión por cable, y consiguió aumentar los derechos derivados de su acuerdo con el Comité de Licencias de Música Radial, que abarca prácticamente todos los Estados Unidos.
En los últimos 10 años, BMI ha distribuido un promedio del 84% de todos los ingresos por licencias a autores y titulares de derechos de autor que ella representa, lo que la convierte en una de las agencias más sólidas de recaudación de derechos de autor.
BMI paga a sus compositores y editores de música en los Estados Unidos en forma trimestral. Los titulares de derechos de autor en el exterior también reciben pagos trimestrales en los mismos períodos que sus colegas norteamericanos. Todos los aspectos del proceso de control de difusión y del sistema de pago son los mismos para los creadores estadounidenses y los miembros de sociedades extranjeras de derechos de autor.
Las regalías se pagan, en todas las categorías de interpretaciones musicales, a una tarifa establecida en una lista de regalías que se publica, y se aumentan mediante ciertas bonificaciones. Las tarifas varían, por ejemplo, de seis centavos de dólar por difusión de una canción popular en una pequeña estación de radio a cantidades que llegan a nueve dólares por la difusión de una canción en una estación de televisión de red durante el horario central de transmisiones.
Catálogo
El repertorio de BMI en música “pop”, rock, “rhythm and blues”, latina, “country” y jazz no tiene igual. De la lista de los 100 principales discos sencillos de la era del rock compilada por la revista Rolling Stone, un 73% de los temas estaban representados por BMI. Aproximadamente el 76% de los designados para el Salón de la Fama del Rock and Roll son representados por BMI, así como más del 83% del Salón de la Fama de la Música “Country” y más del 90% de los autores distinguidos con los Premios Pionero de la Fundación “Rhythm and Blues”.
Durante recientes ceremonias de entrega de premios, los autores representados por BMI ganaron el 83% de los Premios de Música “Country”, el 75% de los Premios a la Música Americana y el 58% de los premios Grammy.
Todos los años, BMI reconoce los logros de sus autores y editores en cenas de entrega de premios, durante las cuales se distingue las canciones más interpretadas en el campo popular, “country”, y de música para cine y televisión. Dentro de esa misma tradición, en 1994 la organización reconoció a los autores, compositores y editores latinos con los primeros Premios a la Música Latina BMI, en Miami. Durante esa cena, distinguió canciones en los géneros “pop”, tropical y mexicano-americano que fueron las más difundidas el año pasado en sus respectivos sectores, así como aquellos clásicos latinoamericanos que lograron un millón o más de interpretaciones. La segunda cena de entrega de los Premios a la Música Latina BMI está prevista para el 25 de abril de 1996 en San Antonio, Texas.
BMI se enorgullece, además, de ser una de las pocas instituciones que patrocina la Asociación Americana de Música Latinoamericana (ALMA) desde su creación. Además, Diane Almodovar, directora “senior” de BMI en la sección Música Latina, es integrante de la Junta de Directores de ALMA.
Con su creciente compromiso con la música latina en todo el mundo, BMI continúa aplicando su política original de “puertas abiertas” mediante la cual todos tienen derecho a ser debidamente recompensados por sus obras creadoras originales.